Uno tendría que estar loco o ser un irresponsable para, sin ningún motivo, protestar en la calle, bloquear carreteras, hacer una huelga en su trabajo y poner en peligro su vida frente a un numeroso grupo de policías dispuestos a disparar a la menor provocación. Si miles de personas están dispuestas a hacer todo eso, obviamente hay una gran razón que los conminan a movilizarse y arriesgar sus vidas de esa manera.